ITV, seguro, impuesto de circulación: no vuelvas a perder un vencimiento
Un vencimiento olvidado rara vez sale barato: multa, vehículo parado, un seguro que ya no cubre. Así dejas de depender de la memoria.
En una flota pequeña, los vencimientos se esconden por todas partes: la fecha de la ITV está en un informe en la guantera, la del seguro en un correo de renovación, el impuesto en un cajón. Con un solo vehículo basta la memoria. Con tres, ya no.
Por qué se olvida
No es un problema de disciplina. Los vencimientos llegan a ritmos distintos — unos en fecha fija, otros por kilometraje — y cambian cuando el vehículo cambia de manos o de categoría. Una hoja de cálculo hay que actualizarla a mano: justo el paso que se salta en una semana cargada.
Partir de los documentos, no de una lista
La fecha de primera matriculación y el tipo de vehículo determinan la mayoría de los vencimientos reglamentarios. Partir del permiso de circulación en lugar de una lista tecleada evita errores de copia y permite recalcular automáticamente cuando cambian las normas.
Avisar pronto, y luego cada vez más cerca
Un aviso la víspera no sirve: hace falta tiempo para pedir cita o comparar seguros. Un buen ritmo es recibir el aviso con mucha antelación y de nuevo cuando se acerca la fecha.
- Sesenta días antes: tiempo para organizarse
- Treinta días antes: pedir cita
- Siete días antes: el último aviso
Lo que hace Odolia
Odolia lee el permiso de circulación, deduce los vencimientos según las normas de tu país y te avisa a sesenta, treinta y siete días. Ya no llevas una lista: recibes el aviso en el momento justo.